Felipe Perales: “soy creyente de la magia de la palabra y practicante del ministerio de la voz”

El locutor lagunero y productor de Amonite participará durante el mes de octubre en el Festival Iberoamericano de la Voz Viva Voz, en Bogotá, Colombia, que incluye diversos proyectos de impacto social. Su experiencia se extiende a lo largo de 23 años detrás del micrófono.

Por: José Juan Zapata

¿Cuánto pesa una voz? La pregunta puede parecer retórica, pero cuando el que la responde es Felipe Perales sabes que es una pregunta que involucra mística. Los alquimistas en la Edad Media soñaron con transformar cualquier compuesto químico en oro. No lo lograron, pero en el camino descubrieron un montón de nuevas propiedades, elementos y procesos químicos. Felipe describe la palabra y la voz como una alquimia, y tiene sentido. Quizá no tiene la capacidad de crear oro o alguna riqueza, pero puede transformar la realidad de las personas.

Muchas veces uno se cuestiona qué tanto poder puede tener un locutor en medio de la noche. Una persona enciende la radio del auto, en su casa, o sintoniza desde el celular. No importa. Se siente sola y sólo busca la compañía de una voz. Detrás del micrófono hay otro, un humano, con ilusiones, sentimientos y expectativas. Y juntos deciden hacerse compañía. Ahí sucede una transformación.

Felipe Perales es lagunero. Locutor y comunicador. 23 años trabajando en los medios, en distintas estaciones de radio, como locutor corporativo y como profesor. Aún se sigue sorprendiendo con el poder que tiene su voz y no duda en ejercerlo y ejercitarlo. Y sabe que detrás siempre hay alguien que escucha. “Me ha tocado estar en el turno nocturno, a punto de cerrar la estación, y recibir llamadas de gente que se quiere sentir acompañada, que está sola, y que quiere platicar. De repente puede resultar simpático, gracioso o escalofriante, pero también es parte de esto”, dice en entrevista con Amonite.

Una vez una chica que se sentía muy sola y deprimida fue a buscarlo a las puertas de la estación para conocerlo. Después de un rato de conversar Felipe le dijo: “Oye, pues hay mucho aún por hacer aquí. Hay que salir de ese bache”. Todavía sigue recibiendo correos y felicitaciones de cumpleaños por parte de ella, quien le sigue contando de los momentos importantes de su vida. “A veces no nos damos cuenta del impacto o de la trascendencia que puede tener tu compañía y tu voz en la vida de otras personas”.

El próximo mes de octubre Felipe se sube a un avión con destino a Colombia. Allí lo espera el Festival Iberoamericano de la Voz “Viva Voz”, uno de los encuentros más importantes a nivel Latinoamérica de talentos, actores, locutores y gente que se dedica a la comunicación detrás de un micrófono. La cita es en Bogotá, Colombia, con una duración de diez días, donde fue seleccionado para participar en las iniciativas Talento Semilla y Micrófono Abierto que forman parte del festival.

Talento Semilla es un espacio para formación. Ahí los profesionales imparten talleres en las comunidades del país sede, en este caso Colombia. Se trata de lugares que cuentan con oportunidades limitadas, o ubicadas en áreas rurales. Y la intención es dejar un aporte que ayude a su transformación. En este caso, Felipe envió una propuesta que resultó seleccionada, enfocada a la comunicación de proyectos comerciales o comunitarios. La modalidad es un voluntariado, donde los profesionales no reciben una ganancia al tratarse de una misión social.

En este taller los chicos tendrán la misión de poder identificar problemáticas comunitarias y poder proyectar la comercialización de de un producto o servicio con el que estén emprendiendo. “Se trata básicamente de trabajar con la voz, con la palabra, con la persuasión para generar pitches efectivos”.

Ilustraciones: Carolina Robles

Por su parte, Micrófono Abierto es una conferencia interactiva motivacional sobre el sello que deja la voz en la vida de las personas. Son conferencias que están pensadas para la comunidad universitaria y académica en Bogotá, donde los chicos necesitan una motivación para darse cuenta de la gran herramientas que tienen y el potencial y provecho que le pueden sacar a la voz y a la palabra. En el festival también participará otra colega de México y el resto serán de otros países iberoamericanos que tienen el privilegio de compartir el mismo idioma.

“Es una oportunidad para poder compartir todo lo que es nuestra perspectiva sobre la industria, poner nuestros talentos al servicio de los chavos que tienen oportunidades limitadas y ponerlos en en contacto con con todo este contexto, con esta industria que es tan vibrante, tan divertida, creativa y satisfactoria”, dice Felipe

Aunque estos dos proyectos forman parte del marco del festival, la parte central consistirá en conferencias, talleres con actores de doblaje, con voces que se escuchan en diversos canales de televisión a nivel internacional para que compartan sus experiencias, fórmulas y metodologías. Una verdadera fiesta de la palabra que este año tendrá el sabor lluvioso de las calles de Bogotá.

Una vida detrás del micrófono

En la vida de Felipe, el micrófono y la docencia siempre vinieron de la mano. Su padre es investigador en Educación, maestro de toda la vida, por lo que no es de extrañar que la licenciatura en Comunicación fuera su horizonte profesional y su proyecto de vida fuera salir de la carrera y dedicarse a la academia.

Pero todo cambió cuando le llegó la invitación a trabajar en Radio Torreón, la estación del municipio, donde dio los primeros pasos en la locución y el ejercicio de la voz. Ahí algo hizo clic. De ahí en adelante no soltó el micrófono jamás. Un casting lo llevó posteriormente al 95 FM de Radio Estéreo Mayrán, uno de los grupos radiofónicos más representativos de la ciudad.

“Poco a poco me fue llamando el ejercicio de la voz, el darme cuenta de que a través de las palabras, a través de de los mensajes, a través de las historias, se podía transformar la realidad para muchas personas, que se sentían acompañadas”, dice Felipe. “Se aprende desde la emoción, ¿no? Si se despierta la emoción es mucho más fácil la apropiación de realidades y conocimientos”.

Ilustraciónes: Carolina Robles

Luego de descubrir su potencial, acumula más de 23 años trabajando en medios de comunicación, haciendo locución tanto en el mundo comercial, como en el ambiente corporativo e institucional. También fue director artístico y programador de EXA FM. Una parte de su labor también se ha realizado dentro de Amonite, con su participación como productor de distintos podcasts que hemos realizado a lo largo de estos años, como Cazuelas de sierra y desierto y Gigantes en el desierto.

Superación constante

Con una trayectoria tan amplia, y dueño de un manejo privilegiado de la voz, uno podría pensar que todo es color de rosa, y Felipe no lo niega: es mágico. Hay momentos que dan mucha satisfacción, pero también hay otros donde se da cuenta que es una carrera muy retadora o donde surge el “síndrome del impostor”. Ninguna historia es cien por ciento feliz. Pero todo depende de la manera en que encaramos las adversidades.

La locución no es una excepción. Demanda una actualización constante. Con la técnica no es suficiente, hay que estar inserto en la dinámica de la industria, estar en contacto con comunidades de profesionales que tienen larga experiencia en esto, y por ello oportunidades como la de Colombia son únicas para seguir expandiendo la red de contactos, mejorar su trabajo y seguir aportando a la comunidad.

A la par de su labor en los medios de comunicación Felipe lo ha compaginado también como docente en algunas universidades de la región, y también ha incursionado como profesor de preparatoria y secundaria. Y en ambos mundos, ya sea con los locutores y talentos, como con sus alumnos, siempre busca dejar en claro su filosofía acerca del poder de la voz y la palabra. Lo resume siempre con una frase: “Soy creyente de la magia de la palabra y practicante del ministerio de la voz”.

“Yo siempre les he dicho que si vas a hablar y vas a comunicar algo siempre hay que tener algo interesante o mágico que decir y comunicar. Has sido dotado de de esta facultad y de este poder y su ejercicio demanda responsabilidad. Siempre hay que tener en mente eso”, dice. “Si vas a ejercitar este poder que sea para transmitir algo mágico, algo que abone a la vida de las personas”.