Los ojos de Coahuila al espacio, un privilegio

El cielo del desierto de Coahuila es uno de los mejores para ver las estrellas. Telescopios, aficionados a la astronomía y lugares para hacer astroturismo atraen a cada vez más personas interesadas en los fenómenos estelares.

Por: José Juan Zapata

“Mira mamá, qué estrella tan brillante”, dice Estela, mirando hacia el cielo cuando ya los rayos del sol se empiezan a poner. “Esa no es una estrella, es el planeta Venus”, dice su mamá. ¿Sabías que sólo se ve al atardecer o al amanecer?”. “Nooo, ¿de verdad?”, contesta Estela con sus grandes ojos cafés. “¿Y qué otros planetas podemos mirar a simple vista?”

Desde que el ser humano tiene conciencia, mira hacia el cielo. ¿Será para pensar mejor los ciclos de la agricultura y de las estaciones? ¿Será buscando signos, profecías, mensajes ocultos? No importa como, siempre hay una fascinación latente por los cielos estrellados, los planetas, la luna, los asteroides, los cometas y la galaxia.

Con la llegada de la luz eléctrica y la subsecuente iluminación de las ciudades, mirar al cielo cada vez es una tarea más difícil, ya que las estrellas se escapan a nuestra vista, y es muy poco lo que podemos apreciar debido a la contaminación lumínica. Sin embargo, los desiertos de Coahuila ofrecen una inmejorable oportunidad para ir al campo y acceder a los secretos que el cielo nocturno tiene para ofrecernos.

El eclipse solar 2024, un hito

“¿Te acuerdas cuando vimos el eclipse, mamá?”, dice Estela luego de un día particularmente caluroso, cuando el sol brillaba a plenitud en el cielo despejado. “Cómo me gustaría que el día se oscureciera por un rato con este calor”. Su mamá se acerca después de un rato, le da un vaso de agua y le cuenta otro gran dato: “Sí, fue un gran suceso, pero ¿sabes que pueden pasar 300 o 400 años para que un eclipse total de sol vuelva a pasar por el mismo lugar?”

Hace un par de años, los cielos de Coahuila pudieron presenciar un fenómeno especial: un eclipse total de sol que cruzó una buena parte de territorio de México y Estados Unidos, incluyendo la Comarca Lagunera, donde la oscuridad fue total en ciudades como Torreón y Viesca. Incluso su mayor duración de totalidad fue de 4 minutos y 13 segundos cerca del poblado de Nazas, Durango.

Nuestra amiga y colaboradora Laura Puentes pudo experimentarlo y lo contó en una crónica publicada en Amonite, donde describe su emoción al presenciar tal fenómeno el 8 de abril de 2024 en las instalaciones del Museo El Acertijo, en Gomez Palacio, Durango: “De un minuto a otro quedamos a oscuras, la gente empezó a aplaudir y a gritar de emoción, mientras miraba como el horizonte se veía espectacular, como una puesta de sol pero más deslumbrante”.

Sin embargo, más allá de este suceso, organizaciones como el Museo del Desierto han empezado a posicionar a Coahuila como un gran sitio para practicar el “astroturismo”, que es como se le conoce al turismo que busca espacios abiertos y libres de contaminación para poder hacer observaciones espaciales. Y Coahuila, con numerosas comunidades rurales alejadas del brillo de las ciudades, ofrecer oportunidades únicas.

Mucho de este interés está concentrado en el municipio de Cuatrociénegas, que además ya cuenta con una marcada vocación turística gracias a sus pozas de agua que han sido largamente estudiadas por los investigadores. Ahora el interés parece estar ubicado en el cielo, ya que según varias fuentes, un tercio de personas en el mundo ya no puede ver la Vía Láctea debido a la contaminación lumínica de las ciudades.

Planetarios, un ojo al alcance de la mano

“¿Te acuerdas cuando fuimos al planetario aquella noche a ver las estrellas?”, dice Estela, con una sonrisa de oreja a oreja. “Qué increíble poder ver los anillos de Saturno en la vida real, no con las ilustraciones de los libros”. Su mamá la mira fijamente y comienza a pensar en si no será una buena idea adquirir un pequeño telescopio para seguir su interés en el cielo nocturno.

Aunque muchas personas no pueden ir de excursión a las áreas rurales de Coahuila, hay algunas opciones para disfrutar de la observación astronómica desde las mismas ciudades. En La Laguna podemos contar con el Planetarium Torreón, que cuenta con un telescopio robótico de 50 centímetros de diámetro, y un domo donde pueden hacer proyecciones en 360 grados. Actualmente cuentan con una oferta de noches de observación y cursos de verano. 

En Saltillo se encuentra además el Observatorio Astronómico de la UAdeC, localizado en la explanada central de la Unidad Camporredondo, operado por la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas, que organiza numerosas noches de observación abierta al público en general, donde pueden emplearse distintos telescopios para observar con mejor detalle los cuerpos celestes.

Ya sea desde estas opciones urbanas o yendo a un área rural para disfrutar de la Vía Láctea en todo su esplendor, los cielos de Coahuila nos tienen reservados muchas sorpresas, para quienes, al igual que ha hecho la humanidad desde hace miles de años, aún buscan respuestas en el cielo de la noche.