Porque para cuando nos damos cuenta de que la inteligencia artificial llegó para quedarse, el resultado no puede ser más que una estandarización de nuestro estilo. No es que dejemos de ser humanos, es que la humanidad ahora necesita de modelos claros.
¿Te suena algo peculiar el párrafo anterior? Seguramente habrás leído, ideas más o ideas menos, el mismo estilo sintáctico y la misma figura retórica repetida en infinidad de posteos y textos en redes sociales. Se trata de la epanortosis enfática, un recurso que consiste en matizar una idea con otra, y es una fórmula que se ha convertido en marca de la casa de la inteligencia artificial, aunque los modelos cada vez más refinan su estilo para ser imperceptibles.
Esto nos lleva a preguntarnos, ¿de qué manera está transformando la inteligencia artificial nuestra manera de pensar y nuestra manera de escribir? Cuando se lanzó Chat GPT en noviembre de 2022 era difícil de prever los cambios que traería cognitiva y lingüísticamente esta nueva tecnología, pero de a poco empiezan a aparecer los primeros estudios científicos que se enfocan en ello, y los resultados no son muy alentadores.
Investigadores de los departamentos de Ciencias Computacionales, Psicología y Ciencias de la Información de la Universidad del Sur de California publicaron un estudio el pasado mes de agosto de 2026 en la revista Nature Human Behaviour donde abordan el impacto de los modelos de lenguajes de gran escala, para descubrir cómo es que está cambiando nuestra escritura.
Este trabajo, dividido en tres estudios, analizó más de 880 mil textos y llegó a la conclusión de que la adopción de los modelos de lenguaje de IA como asistentes en la escritura está provocando a un descenso de la diversidad lingüística, interfiriendo con las perspectivas sociales y psicológicas que proporciona el lenguaje. Un dato no menor es que estos modelos reducen la complejidad y variedad de la escritura en un rango que va del 21 al 50 por ciento.
Escribir después de Chat GPT
El trabajo de los investigadores de la Universidad de California consistió en tres fases: primero analizaron plataformas reales y foros de internet: historias creativas de Reddit, noticias comunitarias de Patch y resúmenes de investigaciones de arXiv. Se trabajó sobre dos momentos históricos: antes y después del surgimiento de Chat GPT. Los resultados no tardaron en saltar a la vista.

Los modelos utilizados mostraron una reducción persistente de la diversidad lingüística posterior a la aparición de los modelos de lenguaje, mostrando un vínculo entre la adopción de la IA y este declive. Esto era aún más marcado en arXiv, mientras que en Reddit, una plataforma más diversa, la reducción de diversidad mostró un desfase temporal de cinco meses: fue más gradual, pero llevó al mismo resultado.
Si esta primera etapa se enfoca más en el registro “histórico”, la segunda etapa consistió en un experimento: una serie de textos redactados por humanos fueron sometidos a revisión por parte de la inteligencia artificial bajo algunas tareas dadas: corrección gramatical, reestructura estilística y pulido de tono. El resultado nuevamente mostró una homogeneización, con nuevos datos interesantes.
Los textos mantenían su significado principal, pero nos hacían más complicado distinguir o inferir los rasgos personales de cada autor, porque las marcas lingüísticas que los distinguían se terminaban difuminando. Sin embargo, esto es un arma de doble filo: esta reescritura por parte de la IA introduce nuevos sesgos en lugar de limitarse a eliminar esas marcas de identidad.
Por último, los autores fueron más allá al comparar los textos del segundo estudio con una serie de rasgos léxicos usados en psicología y ciencias sociales, para precisar cómo cómo opera la homogeneización a través de estos marcadores lingüísticos, relacionados con la moral, la empatía o la personalidad. Una vez más, la IA no sólo introduce “ruido” en estas asociaciones, sino que sistemáticamente altera la conexión entre lenguaje e identidad.
La próxima vez que quieras pedirle al Chat GPT que te escriba tu trabajo de la escuela o algún texto para redes sociales, podrías recordar que poco a poco la máquina está borrando nuestros rasgos de personalidad. Esas muletillas, esas palabras que nos gustan usar, esas estructuras que preferimos, aunque muchas veces estén “mal escritas”, dicen mucho más de nosotros. Más de lo que parece a simple vista. Y hay veces que es mejor que se mantengan así.