Xenovenator espinosai: una nueva pieza para entender la diversidad de dinosaurios carnívoros 

Hace aproximadamente 74 millones de años, en lo que hoy es el estado de Coahuila, vivió un dinosaurio carnívoro llamado Xenovenator espinosai. Sus restos fueron encontrados en rocas de la Formación Cerro del Pueblo y estudiados por especialistas del Museo del Desierto, quienes confirmaron que se trata de una especie nueva para la ciencia. Xenovenator…

Por: Isela Cerecero

Hace aproximadamente 74 millones de años, en lo que hoy es el estado de Coahuila, vivió un dinosaurio carnívoro llamado Xenovenator espinosai. Sus restos fueron encontrados en rocas de la Formación Cerro del Pueblo y estudiados por especialistas del Museo del Desierto, quienes confirmaron que se trata de una especie nueva para la ciencia.

Xenovenator pertenece al grupo de los troodóntidos, dinosaurios terópodos carnívoros que han sido ampliamente estudiados por sus características anatómicas. En este caso, el cráneo de Xenovenator presenta una morfología altamente diagnóstica, lo que permitió distinguirlo claramente de otros troodóntidos conocidos en el mundo. Este trabajo se publicó en la revista científica Diversity.

El paleontólogo Héctor Rivera-Sylva destacó la relevancia del hallazgo al señalar:

“El descubrimiento de Xenovenator demuestra que el registro fósil mexicano aún guarda una diversidad significativa por descubrir, incluso en grupos relativamente bien estudiados como los troodóntidos.”

Trabajo sobre los fósiles. Foto: Lucía Alfaro

Uno de los aspectos más importantes de este dinosaurio es que presenta afinidades anatómicas con formas encontradas en Asia. Esto aporta evidencia de intercambios de fauna entre Asia y Norteamérica durante el Cretácico Tardío, una época en la que los continentes mantenían conexiones que permitieron la dispersión de distintos grupos de dinosaurios carnívoros.

Sobre la importancia evolutiva del hallazgo, Rivera-Sylva añadió:

“Este fósil, con una antigüedad de 74 millones de años, amplía nuestro entendimiento sobre la distribución geográfica y la evolución de los dinosaurios carnívoros en Norteamérica, y confirma que México fue una región clave en estos procesos evolutivos.”

El nombre Xenovenator significa “cazador extraño”, en referencia a sus características poco comunes, mientras que el nombre espinosai honra a Luis Espinosa Arrubarena, paleontólogo pionero en el estudio de los dinosaurios en México. Espinosa explicó que este tipo de descubrimientos son fundamentales porque permiten entender mejor la diversidad real de los dinosaurios que habitaron el territorio mexicano y reconocer el papel del país en los grandes procesos evolutivos del pasado.

Además, el estudio de Xenovenator comparó su cráneo con el de otros dinosaurios y con animales actuales, lo que ayuda a proponer hipótesis sobre su funcionamiento, biomecánica y forma de vida. Estos análisis no buscan establecer una relación directa con el origen de las aves, sino comprender mejor la evolución de los dinosaurios terópodos y la diversidad de formas que existieron antes de la extinción masiva.

Gracias a hallazgos como Xenovenator espinosai, Coahuila se consolida como una región clave para estudiar la evolución y diversidad de los dinosaurios carnívoros del Cretácico Tardío, y para seguir revelando historias que aún permanecen guardadas bajo sus rocas.