Los pequeños de cara sonriente que protegen en los canales de Xochimilco

Un grupo de mujeres trabaja todos los días para cuidar al ajolote mexicano, o axolotl, una especie que solo vive en el lago de Xochimilco, en México, y es capaz de regenerar su cuerpo si le cortan una pata, o parte del cerebro o corazón. 

ajolote
Foto: Artem Lysenko (Pexels)

Un grupo de mujeres trabaja todos los días para cuidar al ajolote mexicano, o axolotl, una especie que solo vive en el lago de Xochimilco, en México, y es capaz de regenerar su cuerpo si le cortan una pata, o parte del cerebro o corazón. 

El colectivo Ajolotario Cuemanco, que formaron Nancy López, Nayeli Cortés y las hermanas Martha y Claudia Juárez, se ha dedicado a buscar y recoger a los ajolotes de los canales contaminados de Xochimilco desde hace cuatro años, logrando reunir a 90 animales.

–Hay gente que nos escribe en redes sociales para traernos ajolotes que compran con la idea de salvarlos, nosotros no nos negamos, pero les explicamos que es mejor denunciar la venta ilegal a las autoridades – relató Claudia Juárez al periódico mexicano El Universal. 

Contó que en los años ochenta empezó a escasear el ajolote en Xochimilco, primero porque en el lago fueron introducidas peces como carpa y la tilapia para que comieran lirio acuático que se había convertido en una plaga, pero devoraban a los ajolotes.

Y, también, la contaminación y la pesca de estos animales para consumo o como mascotas, ha afectado. 

La figura del ajolote, o axolotl, que proviene del náhuatl “xolotl”, que significa el dios del ocaso, de los espíritus, o de los gemelos, ha inspirado a escritores y poetas como Julio Cortázar, Octavio Paz, Juan José Arreola o Salvador Elizondo. 

El súper poder del ajolote 

La gente piensa que los poderes regenerativos del ajolote pueden servir a las personas para curar sus enfermedades; lo ven como un súper animal capaz de regenerar su cuerpo, o sea que si le cortas una pata, puedo volver a crecerle. 

Según el artículo “Axolotl: El auténtico monstruo del Lago de Xochimilco“, publicado por la revista Kuxulkab, de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, el ajolote aún cuando es mayor conserva su estado larvario, es decir: que sigue estando como era desde que nació, características que le permiten poder regenerar sus piernas, cola, mandíbula, piel, órganos, e incluso, tejido del corazón y la cabeza.