Ilustra los relatos de la tribu Lipán Apache

La obra publicada por Editorial Amonite integra narrativa recopilada directamente de la comunidad e ilustraciones de Marisol Lara Rodríguez

Por: Azucena Manjarrez

La recuperación de la memoria indígena, a través del arte y la edición independiente, encontró un nuevo cauce en la publicación El caminante gris y otros relatos espirituales sobre la tribu Lipán Apache.

En ella, la artista visual Marisol Lara Rodríguez ilustra una serie de relatos recopilados directamente en la comunidad, no solo para preservar historias, sino también para provocar una reflexión sobre la identidad, el origen y la transmisión del conocimiento de esta cultura nativa ubicada en el norte de México.

El proyecto tuvo su origen en una inquietud personal y artística, tras participar en el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) en Coahuila, donde exploró temáticas vinculadas con el pasado indígena de la región. Posteriormente, surgió la propuesta de realizar un libro con 12 ilustraciones.

“A raíz de que busqué el PECDA en Coahuila, entendí que lo que se impulsa es la temática local, y estos temas antiguos también forman parte de esa identidad. Es un tema difícil de tratar, porque aquí muchos se autonombran parte de la tribu, pero no hay acuerdos claros; no encontré respuestas”, señaló.

Esta búsqueda la llevó a establecer contacto con descendientes de la tribu en Texas, particularmente en una reserva ubicada en San Antonio, donde logró entablar un diálogo que se extendió durante todo un año de trabajo.

“Decidí ir directamente a la fuente, no quedarme solo con referencias; fue un aprendizaje muy importante. A partir de este intercambio, recibí relatos directamente de integrantes de la comunidad, entre ellos materiales compartidos por Rachel Monday, quien fungió como un vínculo clave en la recopilación de estas historias”, contó.

“Ellos mismos me mandaban los textos, en inglés y en español; son relatos de la propia tribu. Fue un tema difícil de tratar, porque es muy complicado acceder a fuentes directas y confiables sobre la tribu lipán apache, debido a la dispersión de sus comunidades y a la falta de consenso entre quienes se asumen como miembros”.

Desarrollar un libro

Ya en contacto con el editor Quitzé Fernández, explicó que los textos fueron integrados respetando su carácter original, lo que permite que la obra conserve una dimensión auténtica y cercana a la voz de la comunidad. A ello sumó su propuesta gráfica.

Marisol Rodríguez Lara. Foto: Cortesía

Formada como artista visual en la Universidad Autónoma de Coahuila, desarrolló las ilustraciones en técnica de linóleo, en un proceso que implicó siete meses de trabajo.

“Son grabados que parten del relato; primero hice los bocetos y luego vino todo el proceso de tallado en linóleo. No busqué hacer dibujos realistas, sino que se entendiera que son parte de la historia”, apuntó.

“Lo que yo hice es una interpretación más natural y simbólica. Los 10 relatos tienen una intención: hacer reflexionar al lector sobre un tema”.
Sobre su trayectoria, aceptó que fue determinante para lograr este proyecto. Cuenta con experiencia en ilustración para materiales del Instituto Nacional de Antropología e Historia, así como en publicaciones de divulgación; su interés por la antropología y el patrimonio cultural se remonta a varios años atrás.

“Desde 2012, cuando trabajé con el INAH en Coahuila, me fui acercando más a estos temas; me interesó mucho la parte antropológica”, señaló.

Ilustrar historias

Marisol Lara Rodríguez mencionó que ya conocía el trabajo de Editorial Amonite, sobre todo los relacionados con las temáticas de su interés, reflejadas en libros como Los niños del mezquite.

Le pareció que su proyecto encajaba con esa línea y, desde Monclova, donde radica, trabajó en el proyecto, hoy convertido en libro. “Es mi primer libro y para mí era importante que saliera con una editorial que entendiera estos temas. Estoy muy emocionada y agradecida”, añadió.

Más allá de su valor estético, El caminante gris y otros relatos espirituales sobre la tribu Lipán Apache, detalló que representa un ejercicio de investigación, colaboración y respeto hacia las fuentes originales.

“Aprendí que hay que buscar directamente la fuente, no quedarse solo con lo que ya está escrito. Me interesa mucho la cultura nativa, lo histórico, lo cultural; es una forma de difundir el patrimonio”, concluyó.