Un hombre,
el recuerdo de un pueblo
y la clave científica de la felicidad

AMONITE > 25 DE ENERO DE 2022

Texto: QUITZÉ FERNÁNDEZ

Fotografía: SANTIAGO CHAPARRO LOZADA
Video: SANTIAGO CHAPARRO y OSWALDO AMAYA
Edición de texto: ALEJANDRO BELTRÁN
Edición de video: OSWALDO AMAYA
Producción de audio: FELIPE PERALES 
Diseño web: JOSÉ JUAN ZAPATA

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1 Un hombre soñó con ver felices a las personas de una pequeña ciudad del desierto. Y, en compañía de su esposa, planeó un proyecto con base científica en donde todos los niños fueran acompañados desde que patearan agua en el vientre de su madre, hasta que terminaran sus estudios universitarios. 

Habitaba en su memoria el recuerdo de un lugar  
de apenas unos cuantos miles de habitantes 
donde el calor no cedía
y una laguna parecida al mar. 

Todo empezó hace once años. Un hombre –a quien llamaremos Soñador Número 1– invitó a un grupo de misioneros para visitar el municipio de Cuatro Ciénegas, Coahuila, durante las vacaciones de Semana Santa. Ellos convivían con la gente; compartían conocimiento y valores. Pasaban los años y la actividad seguía repitiéndose: notaron que había familias desintegradas, problemas de desnutrición o que los niños dejaban de estudiar. Fue necesario tomar la decisión de crear una misión continua, de largo aliento.

Soñador Número 1 juntó a un equipo de especialistas y contrataron a una empresa (Politeia) para realizar el diagnóstico de la comunidad. Era el año 2016. Deysi Medina, Directora de Educación del Plan Cuatro Ciénegas 2040, contó que los resultados arrojaron que había cuatro pilares fundamentales para que una familia pudiera desarrollarse de manera íntegra: familia, salud, economía familiar y educación. Entonces reunieron a personas de la comunidad que trabajaran en organizaciones para desarrollar un plan estratégico que funcionara de acuerdo a lo dicho por las personas, después se cotejaba con el censo estatal y nacional. Al paso de un año había un plan armado para cada pilar y notaron que deberían trabajar desde el embarazo de la madre. 

—Es un sueño de un matrimonio de cieneguenses. Ellos eran la parte que invitaba a estos misioneros a participar en cabecera y ejidos. Él decidió crear esto. Es el principal interesado en cada niño. Es increíble que en cada junta se sabe datos concretos de las familias. 


2 Soñador Número 1 nació en 1965 en Cuatro Ciénegas, Coahuila, un municipio que –visto desde el espacio con fotografías satelitales– tiene la forma de una mariposa de color blanca y se encuentra ubicado en la Región Centro del estado de Coahuila, en el noreste de México. A unas tres horas y veinte minutos de la capital, y conectado a una hora de la ciudad más cercana por un camino de pueblos tatemados por el sol, erosionados por la tierra. 

Había (hay) una plaza, una iglesia, una escuela primaria, una preparatoria y pozas de agua tibia que están ahí desde antes de la llegada de los dinosaurios, un río de aguas cristalinas de 4 mil kilómetros de extensión y un calor que llegaba (llega) a marcar los 40 grados celsius a la sombra. 

Cuatrociénegas de Carranza

Soñador Número 1 creció ahí toda su adolescencia, en compañía de cuatro hermanos y sus padres, quienes rezaban juntos el rosario. Papá había heredado un rancho con ganado, como lo eran todos en ese lugar: aparentemente secos, pero que albergaba un humedal debajo de la tierra donde convivían 70 especies endémicas, entre terrestres, anfibias, microscópicas y acuáticas, o con antecedentes marinos. Es decir: que alguna vez vivieron en el mar. 

Conforme sus hermanos fueron creciendo, los gastos en casa aumentaron. Soñador Número 1 fue enviado a estudiar al Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), en el estado de Nuevo León, ubicado a 275 kilómetros de distancia.

Un día papá, vendió una vaca para pagar los estudios de sus hijos; luego otra y así hasta que no quedó ni un solo animal en la propiedad. Al final se deshizo del rancho, pero Soñador Número 1 terminó la carrera, se casó, empezó a trabajar y decidió mudarse a Ciudad de México para fundar una empresa que ahora tiene más de 15,000 empleados, distribuidos en 30 centros de trabajo en Estados Unidos, México, Filipinas, Costa Rica, India, Colombia, Guyana y Argentina. 

La compañía se especializa en outsourcing de procesos de negocios, VPO, atención al cliente y back office. En Cuatro Ciénegas tiene trabajando en el Plan 2040 a 23 personas de tiempo completo: cinco coordinaciones y 14 guías. 

Un día logró comprar el rancho que era de papá y devolvérselo. 

Héctor Arocha, director de Genesis 4C, la parte científica del Plan Cuatro Ciénegas 2040, conoce a Soñador Número 1 desde hace muchos años:

—Él marca la pauta o siempre lo comenta, que él pudo desarrollarse, crear una empresa desde cero, crecer y formar una familia porque tenía unión familiar y valores. Tenía acompañamiento de sus padres. Él cree y creemos muchísimo que si tenemos unión familiar, acompañamiento, valores y algo de espiritualidad en cada una de las familias, podemos crecer y soñar en grande. Él dice: “Bueno, si yo pude saliendo de aquí de Cuatro Ciénegas, que todos los cieneguenses tengan esa misma oportunidad de crecer y lograr esos sueños”. 


3 El primer paso del trabajo de campo del Plan Cuatro Ciénegas 2040 es salir al encuentro. Deysi Medina, relató que son 14 personas (guías) quienes atienden un promedio de 70 familias al mes, es decir: 980 hogares. Las guías hacen preguntas, basándose en la prueba DON (Desarrollo Óptimo en Niños) que coordina la empresa Edux, la cual arroja resultados en coordinación, solución de problemas, personal- social, motor – fino y motor – grueso, luego vacían los datos en un sistema y van detectando las áreas en las que se debe trabajar para el desarrollo del niño. Todo ello se integra en una carpeta llamada Plan de Desarrollo Personal.

—Se trabaja con los niños nacidos a partir del 1 de enero de 2017; nosotros hacemos la alianza con sector salud para que seamos notificados cuando nace un bebé. Tenemos el compromiso de ir a presentarnos a su casa; nos interesa el desarrollo integral, promover, a través de los niños, una mejora a largo plazo, pero se tiene que atender a toda la familia. 

El primer paso del trabajo de campo del Plan Cuatro Ciénegas 2040 es salir al encuentro. Deysi Medina, relató que son 14 personas (guías) quienes atienden un promedio de 70 familias al mes, es decir: 980 hogares

En resumen, ahondó, el objetivo del Plan Cuatro Ciénegas 2040, es que todos los niños que nacieron a partir del año 2017, mejoren los índices que arrojó el INEGI en el 2016, porque muchos jóvenes se quedan con secundaria trunca. 

—Viendo esto, decimos: bueno, los niños del 2017 en 2040 deben estar terminando su carrera profesional y debemos procurar incentivar y generar hábitos en las familias y en los niños en todas sus etapas para que haya mayor porcentaje de egresados de universidad.  

“Creemos muchísimo que si tenemos unión familiar, acompañamiento, valores y algo de espiritualidad en cada una de las familias, podemos crecer y soñar en grande.”

Héctor Arocha

El plan tiene, además, un plan de sostenibilidad. El principal inversionista es Soñador Número 1 a través de su empresa, padrinos, alianzas con fundaciones y de Misión Cuatro Ciénegas: una red de instituciones y organizaciones con causa, como el  Hotel Marielena, Genesis 4C, Camino a San José (una ruta de 20 kilómetros de senderismo) y Las Playitas, una laguna de agua cristalina que estuvo 15 años clausurada por los estragos causados por el hombre. 

El laboratorio de Genesis 4C se encuentra dentro de las instalaciones del Hotel Marielena, y las oficinas del Plan Cuatro Ciénegas 2040 están a espaldas del hotel, donde se construye El hogar de la esperanza, un centro que albergará todas las actividades académicas, sociales y culturales. 

Además, todos los habitantes de Cuatro Ciénegas tienen la opción de estudiar en Rochat School Of Business (rochat.edu.mx), una universidad con validez oficial en Suiza, en línea, que ofrece carreras administrativas, con becas del cien por ciento.

Las generaciones se marcan por ciclo de estudios; al momento tienen tres generaciones completas que ya entraron a preescolar. Durante un reporte que otorgó Edux sobre la Generación 1, contó Deysi, señalaron porcentajes preocupantes de niños con dificultades en motricidad fina, comunicación. Los que se encontraban en la junta estaban un poco desanimados. La doctora Margarita Ramos, Directora de Edux, explicó:

—Todos esos niños de Cuatro Ciénegas tienen un indicador que yo no he visto en ninguna otra parte del país donde he implementado mis pruebas. Los niños de Cuatro Ciénegas tienen estas dificultades, sí. Tienen estos rezagos, sí, pero resulta que son niños plenamente felices, son niños que en las preguntas, en los ejercicios que están relacionados con el amor, con la atención, el amor propio, están pero súper bien. Son niños que, realmente, a través del plan y de las pláticas que tienen las guías, tienen una percepción familiar de amor, de bienestar, de felicidad. Generalmente un niño con deficiencias y rezagos también lo manifiesta en su lado socio emocional y aquí no, son niños muy felices. 


4 Para entender Genesis 4C, es necesario remontarnos a conocer a un niño, un niño a los que sus padres (ella químico fármaco biólogo; él ingeniero agrónomo apasionado de la biología) acercaban revistas y relatos de ciencia. Cuatro Ciénegas, en aquel entonces, era noticia en los diarios porque había sido declarada Área Natural Protegida (1994): 

—Mi papá estuvo involucrado en asociaciones que estuvieron desarrollándose a partir de esa gran noticia o suceso, donde se buscaba conservar varios lugares como la Poza Azul o las Dunas de Yeso. Recuerdo que tuve la oportunidad de asistir a una presentación, yo creo que de los primeros libros de calidad en Cuatro Ciénegas. Lo presentó un grupo de espeleología italiano, La Venta. Ellos buscaban el origen del agua de las pozas. Quedé maravillado de las cosas que nos iban narrando. Empecé a tener un mayor interés. El libro lo presumía a todos los visitantes que llegaban a mi casa. Cada vez más me fui acercando y enamorando de las pozas. 

Héctor Arocha

Allá por el otoño del año 1999 y el verano del 2000, Héctor Arocha era un adolescente que estudiaba en la Secundaria Técnica Número 8. Había escuchado que un grupo de científicos de la NASA y la Universidad Nacional Autónoma de México estaban haciendo investigaciones en Cuatro Ciénegas. Además, se hospedaban en el Hotel Quinta Santa Cecilia, cerca de su casa. Sus padres lo animaban a acercarse al grupo de investigadores, conformado por Valeria Souza Saldívar, Gabriela Olmedo y Luis Eguiarte Fruns.

—Recuerdo que ella (Valeria Souza) estaba muy triste porque habían ido a tomar muestras por la mañana y estaban detectando que el agua de las pozas que ellos estaban estudiando estaba bajando. Recuerdo haberle sacado una sonrisa porque un niño de Cuatro Ciénegas, un adolescente se le acercara a preguntarle que tenía un interés, su estado anímico le cambió bastante, porque ella dijo: “Bueno, finalmente alguien se está acercando a mí y preguntando qué estamos haciendo aquí”. 

Mi sueño es poder compartir el conocimiento que hemos aprendido a lo largo de los años, que el conocimiento que se ha generado por la investigación por más de 50 años, que sea compartido con los habitantes y visitantes, que nos enseñen y aprendamos cómo conservar Cuatro Ciénegas

Héctor Arocha

Pasaron los años. Algunas veces Héctor  acompañó a los científicos a las visitas que hacían con grupos de estudiantes. Después entró a estudiar al Centro de Bachillerato Tecnológico Número 22 (CBTA 22), donde Valeria Souza y su equipo iban a menudo a dar conferencias y les comentó que estaba por terminar los estudios de preparatoria. Ellos los citaron al otro día a las cinco de la mañana y lo tomaron, oficialmente, como su alumno.

—Nos fuimos al Churince. Ella me invitó a sentarnos a la orilla de la laguna y fue cuando abrió su laptop y dijo: “Te voy a explicar el origen de la vida y su relación con Cuatro Ciénegas”. Fue mi momento Eureka y dije: “De aquí soy y creo que mi futuro va a estar relacionado con la biología”. Me gradué de la preparatoria. Mis papás me dieron la oportunidad de irme a Monterrey a estudiar y decidí estudiar la carrera de biotecnología genómica. Comencé a estudiar la carrera y siempre que venía Valeria los acompañaba y hacía muestreos. 


5 Héctor Arocha culminó licenciatura, maestría y doctorado en Biotecnología en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Cuando terminó la licenciatura pasó una temporada en Cuatro Ciénegas. Valeria Souza, en compañía de Fundación LALA y Fundación Carlos Slim, desarrollaron un proyecto para instalar un laboratorio de biología molecular en las instalaciones del CBTA 22, el único en una preparatoria pública del país.

El Laboratorio de Genesis 4C tiene dos ramas importantes: La investigación y la difusión de la ciencia, para generar desarrollos que permitan regresar utilidades a la misión del Plan 2040.

Héctor fue profesor durante las tardes, capacitando a más de 70 alumnos en preparar medios de cultivos y extraer DNA. A la fecha hay alumnos graduados o estudiando carreras profesionales relacionadas a la ciencia.  Después tuvo la oportunidad de trabajar en Estados Unidos, pero regresó a Cuatro Ciénegas para estar al frente de Genesis 4C, que tiene dos ramas importantes: la investigación y la difusión de la ciencia, para generar desarrollos que permitan regresar utilidades a la misión del Plan 2040, entre ello un museo (ya en construcción) y un proyecto turístico, tomando como base Las Playitas, un parque ecoturístico que cumpla con los permisos de impacto ambiental, de cambio de suelo. 

—Mi sueño es poder compartir el conocimiento que hemos aprendido a lo largo de los años, que el conocimiento que se ha generado por la investigación durante más de 50 años, que sea compartido con los habitantes y visitantes, que nos enseñen y aprendamos cómo conservar Cuatro Ciénegas, que cada cieneguense se enamore del valle y que seamos los guardianes de este lugar. 


6 Cuatro Ciénegas es un lugar de apenas unos cuantos miles de habitantes (12,715)

donde el calor no cede
y existe una laguna parecida al mar. 

Esa laguna es conocida como Las Playitas, tal vez por sus antecedentes marinos, donde el agua no es dulce ni salada y porque en medio de sus aguas existen unas piedras que dan la impresión de una isla en miniatura. Años atrás era un destino turístico donde los visitantes podían nadar y la gente del lugar podía observar la noche caer sobre las montañas calvas de vegetación. 

En la Semana Santa del año 2004, más de 15,000 turistas visitaron el lugar y causaron daños al ecosistema. Había autos, basura, ruido y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente decidió cerrar el lugar al turismo para resarcir los daños. Finalmente, Misión Cuatro Ciénegas 2040, en conjunto con otras asociaciones, compraron una superficie de dos mil hectáreas que circundan a Las Playitas, cuya superficie es de kilómetro y medio de diámetro.

A partir del año 2020 realizan visitas guiadas con todos los cuidados para preservarlas. Héctor Arocha se emociona cuando habla del Plan Cuatro Ciénegas 2040; de los niños del lugar, del agua caliente que sube a las pozas y en el camino pierde su salinidad. Es de noche, se ha ido el verano y sus ojos brillan a través del espejo de sus lentes y se pierden en el espejo del agua, a la que el viento empuja a la orilla de la laguna como si fueran las olas de un mar. Y no duda ni un segundo en asegurar que han encontrado las claves para alcanzar la plenitud de las personas. 

—Acompañar y educar con amor es la clave de la felicidad para el desarrollo óptimo de una persona. Estamos realizando datos, mediciones. Son 500 pruebas las que se realizan a un niño, desde que nace hasta los cuatro, cinco años. Todo eso son datos estadísticos que demuestran cómo educando y acompañando con amor, se llega a la plenitud de la persona.