Las hembras colibríes que copian la apariencia de los machos y evitan el acoso

La especie Florisuga mellivora tiene la singularidad de que algunas de las hembras tienen una apariencia parecida a los machos, lo cual les da algunas ventajas de alimentación al evitar el acoso social.

Por: Laura Puentes

Colibrí jacobino cuello blanco (Florisuga mellivora) Foto: Brian Gratwicke / Flickr (CC BY 2.0)

Los colibríes son una de las aves más hermosas que existen, y han fascinado a los humanos desde tiempos prehispánicos. Aún en la actualidad seguimos desentrañando los secretos que esconden. Por ejemplo, existe una especie de colibríes que sus hembras adoptan los colores llamativos de los machos, así tienen un acceso más prolongado a la comida.

Así es, se trata de los jacobinos de cuello blanco, los cuales habitan en el centro y el sur de América. Se trata de un comportamiento social que tiene a los investigadores sorprendidos y asombrados.

Cuando se da este tipo de evolución en el dimorfismo sexual en el mundo de las aves, normalmente los jóvenes se asemejan a las hembras adultas, pero en esta especie, llamada Florisuga mellivora, tiene la singularidad de que los individuos inmaduros tienen una apariencia parecida a los machos adultos. 

Un grupo de investigadores de la Universidad de Cornell (Estados Unidos), quienes realizaron diversos estudios en Gamboa, Panamá, durante julio del 2015 a junio del 2019, desconocen si esto se debe a factores genéticos o ambientales.

Algo que sí han descubierto durante sus investigaciones es que algunas de las hembras adultas muestran un plumaje parecido al de los machos y sufren menos acoso social por parte de otros individuos. Aunque suene extraño: también en el reino animal las hembras sufren agresiones por parte de los machos. 

Experimento de interacción 

Los expertos seleccionaron 436 jacobinos de cuello blanco y colocaron una serie de comederos donde tuvieron la oportunidad de estudiar cómo interactúan entre sí los diferentes ejemplares de colibríes. 

De esta manera descubrieron que el acoso principalmente se daba por parte de los machos y era más frecuente hacia las hembras con sus colores habituales, a diferencia de aquellas hembras que tenían colores en sus plumajes similares a los suyos. 

El acoso se daba por medio de actitudes agresivas en las interacciones sociales o al momento de alimentarse. Incluso llegaron a dar picotazos y golpes en el cuerpo. En las 269 persecuciones analizadas en las que participó al menos un individuo con apariencia masculina (independientemente de si era macho o hembra), este era el perseguidor en la mayoría de las veces. 

Esquema que muestra los resultados del estudio

En contraste, en 90 persecuciones registradas en las que participaba un individuo con apariencia femenina, estas eran perseguidas 10 de cada 11 veces. De esta forma, las hembras camufladas accedían sin contratiempos a los comederos más a menudo y en periodos más largos.

Selección social

Uno de los temas que también los expertos han rechazado desde el inicio es la idea de que estos nuevos colores faciliten a la hembra encontrar pareja más rápidamente y poder aparearse. 

Aseguran que cuando las hembras tienen esos tonos más llamativos es precisamente cuando aún no han madurado y no pueden reproducirse. Esta es una de las teorías que los investigadores posteriormente reforzaron en sus propios ensayos derivados de los análisis de su trabajo. 

“Es difícil decir si la ventaja de apareamiento para las hembras con apariencia de hembra es realmente algo que les importa. En nuestros experimentos vimos que, aunque estas tenían una ventaja para atraer a sus parejas, las hembras con los colores de los machos también eran cortejadas”, explica Jay Falk, del Departamento de Neurobiología y Comportamiento de la mencionada universidad y uno de los autores del estudio. El cual fue publicado en la revista de ciencia Current Biology.

Ventajas en la alimentación

Aunque este cambio de apariencia en las hembras de esta especie de colibríes no significa una ventaja al reproducirse, sí lo es para acceder a la comida o esconderse de posibles depredadores, lo que apoya la idea de los científicos de que estos colores favorecen la selección social. 

Sin embargo, esto no solo ocurre con los colibríes sino que otras especies, machos y hembras adultos tienen una apariencia diferenciada. En algunas especies de lagartos, mariposas, peces, pájaros, entre otros pasan situaciones similares. 

Esto es apenas una muestra de todo lo que hay detrás de esos animales que vemos y que vale la pena estudiar el origen de esta adaptación que en muchos casos les permite sobrevivir en sus ecosistemas. 

Referencias: 

Las hembras de una especie de colibrí copian la apariencia de los machos para evitar el acoso | Ciencia | EL PAÍS (elpais.com)

La ornamentación masculina en colibríes hembras es el resultado del acoso social en lugar de la selección sexual: Biología actual (cell.com)