Rayos de sol para alimentar las cocinas en Viesca

Investigadores de la Universidad Autónoma de Coahuila generaron un proyecto de ecotecnologías que beneficiará a esta comunidad de la Comarca Lagunera.

Por: Laura Puentes

Foto: Pixabay (Pexels)

¿De qué hablamos cuando decimos ‘ecotecnologías‘? Son una serie de tecnologías enfocadas a resolver problemáticas energéticas pero usando procesos que no sean dañinos con el medio ambiente. Sobre todo, se trata de dejar de lado la dependencia de los combustibles fósiles.

Para Jorge Alejandro Aguirre, profesor-investigador en la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) y director del Centro de Investigación y Jardín Etnobiológico del Semidesierto en Viesca, Coahuila, tener la posibilidad de solucionar problemáticas en la sociedad sin depender de un combustible fósil, creando tecnologías que sean amigables con el medio ambiente, es una de las mejores satisfacciones de su trabajo.

“Debemos estar conscientes de que todo lo que hacemos como individuos tiene una huella para el entorno, y mientras menor sea esta huella creo que es mucho mejor para el ambiente en el que estamos viviendo”, dice el doctor Aguirre en entrevista.

Él, junto a un equipo multidisciplinario con investigadores de la UAdeC, entre los que participan la doctora Adriana Moreno Acosta, de la Facultad de Ciencias de la Comunicación en Arteaga y el doctor Cristian Torres León, investigador del Centro de Investigación y Jardín Etnobiológico, diseñaron un proyecto de ecotencologías para aplicar en una comunidad del municipio de Viesca. 

A la búsqueda de resolver necesidades

Este proyecto se creó a partir de una convocatoria del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) a través del Fondo Institucional de Fomento Regional para el Desarrollo Científico, Tecnológico e Innovación, en el cual a los investigadores se les aprobó un proyecto para un diseño de implementación de ecotecnologías y aprovechamiento de la energía solar para el beneficio de las comunidades ejidales en Coahuila. 

“La intención es que podamos aprovechar la incidencia de la radiación solar para convertirla en energía, ya sea para procesos de transformación de alimentos o para diferentes procesos de aquí de la región”, comenta el doctor Jorge Aguirre. 

Este proyecto partió de analizar las necesidades energéticas de la región, desde qué necesitan las comunidades para actividades tan cotidianas como calentar agua, calentar sus alimentos, etcétera. 

Tradicionalmente este tipo de tareas se hacen a través de la combustión de materia vegetal, es decir, leña, lo cual representa un gran riesgo ambiental, ya que en determinado momento se puede llegar a tener una tala desmedida. Aunado a esto se encuentra la generación de productos o gases de efecto invernadero derivados de la misma. 

Aguirre señala que uno de los principales beneficios es la parte económica, la cual va de la mano con la conservación de la biodiversidad, un punto que normalmente no se considera. 

El trabajo con las comunidades es vital 

Aguirre dice que tener un diálogo muy abierto con la gente de las comunidades de Viesca permitió conocer desde su perspectiva cuáles eran sus necesidades, para así brindarles la ayuda y generar un proyecto adecuado.  Con ellos se ha trabajado en tener un diseño y una estrategia en conjunto.

“Es un diálogo entre ambas partes. Nosotros con el punto de vista de la academia y ellos con el del ejido. Eso es parte de lo que se contempla en la primera etapa. Es un diagnóstico de determinar las necesidades de la comunidad”.

Aunque el proyecto sigue en curso, el doctor Aguirre menciona que a nivel de investigación tener este tipo de retos siempre es muy alentador. Buscar tecnologías hechas en la universidad y que estas se puedan transferir directamente a una comunidad para beneficiarlas significa que la investigación no se quedó solamente en la publicación de un artículo, sino que ayudaron a personas y sus comunidades.

La importancia de las ecotecnologías para los investigadores, además de apoyar a comunidades, es también mostrar y concientizar a la gente de la relevancia que tiene el aplicar formas ecológicas de obtener energía que sean amigables con nuestro planeta Tierra. 

“Al final de cuentas como humanos no somos dueños de los que nos rodea, somos cohabitantes del entorno y debemos comportarnos como tal y tener respeto por la naturaleza”.