Un árbol es una máquina del tiempo

Julián pudo viajar 600 años atrás para investigar cómo fueron las sequías en el norte de México. Supo que los períodos más fuertes de falta de agua ocurrieron cada cien años. Todo se lo contaron los árboles.

Por: Paco Rodríguez

arbol con jaguar y jirafa
»Jess Silva

Julián pudo viajar 600 años atrás para investigar cómo fueron las sequías en el norte de México. Supo que los períodos más fuertes de falta de agua ocurrieron cada cien años.

Todo se lo contaron los árboles. Específicamente los anillos de crecimiento que guardan en su corteza una especie de pino y conífera. Cada anillo representa un año; la diferente anchura entre uno y otro significa la variabilidad ambiental. O sea, que mientras más sequía hubo en un año, el árbol lo resintió y registró menos tamaño.

Además del pasado, los árboles guardan secretos. Julián Cerano pudo investigar años de mucha lluvia, o cicatrices que dejó el fuego a lo largo del tiempo.

Para muchos investigadores, la dendrocronología, como se le conoce a esta ciencia, es más exacta que otros, como el carbono 14, aquella técnica que se usa para conocer la edad de muestras orgánicas.

Porque la vida, amigos, está en un árbol.

¡Quiero saber más!
La vida en un árbol – Diario Vanguardia

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